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Ambulancia y Extintores C3 Matuk

Brindamos:

  • Servicio de ambulancia para eventos masivos.
  • Alquiler de extintores homologados

Contamos con un personal entrenado y calificado que se desplazan en AMBULANCIAS TIPO I y II, debidamente implementados de acorde a los requerimientos de nuestros clientes.

Así mismo ponemos a disposición alquiler de extintores certificados y personal calificado para la respuesta ante incidentes que puedan desencadenarse en incendios.

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PELIGROS EN EL MANEJO DE GASOLINA

Presentaremos algunas ideas que deben tener siempre presentes cuando usemos gasolina.  Aunque parezca una contradicción, un recipiente que contiene un poco de gasolina puede ser más peligroso que uno que está lleno las tres cuartas partes.  La razón es que un poco de gasolina en el fondo del recipiente crea una mezcla de gas-aire mucho más explosiva que la mezcla que se forma en un recipiente casi lleno.

Posiblemente el peligro más común, es la costumbre de muchos conductores de llevar siempre un recipiente con gasolina en el baúl del automóvil para evitar quedarse “colgados” en la carretera con el estanque vacío.  Posiblemente nadie conoce mejor los peligros de esta costumbre que los corredores profesionales de automóviles.  Siempre que un recipiente contenga algo de gasolina, se lo debe cerrar con el tapón adecuado. Pero si un recipiente ya no contiene gasolina se lo debe dejar abierto para permitir que los gases acumulados se evaporen.  De lo contrario, al mantenerlo cerrado y mezclarse los vapores con el aire existente dentro del recipiente podría producirse una explosión.

Los fabricantes han diseñado recipientes especiales para el almacenamiento de gasolina y éstos han sido probados y garantizan que si se los manejan con cuidado no producirán explosión alguna. Naturalmente, nunca dejar recipientes de gasolina cerca de llamas u operaciones que despidan calor.  Incluso si una máquina tiene resguardos especiales para proteger al ambiente exterior de chispas o ráfagas de aire muy caliente, no es recomendable dejar recipientes de gasolina cerca de donde estas máquinas operan.  Recordemos que si por algún descuido se deja al recipiente destapado los gases que salgan del mismo pueden viajar hasta la fuente de calor y provocar una explosión, y aunque no se lo deje destapado, la gasolina puede aumentar en volumen a medida que la temperatura se eleva y puede salir poco a poco del recipiente.

Aunque esta costumbre ya está bastante desarraigada de nuestra planta, todavía hay algunos de ustedes que limpian las herramientas con gasolina.  Es necesario recordar que nunca debemos limpiar herramientas con este producto tan peligroso.

La gasolina es un producto que conlleva avance y progreso para gran beneficio de la humanidad y si no fuera por ésta la civilización del hombre no hubiera adelantado mucho, hasta tal punto que la industria no estaría tan desarrollada como está hoy.  A la gasolina debemos en gran parte nuestros trabajos, pero hay muchas personas que debido al mal uso que han hecho de ella, han perdido no sólo sus trabajos sino sus vidas.

*Fuente “SUPERVISOR”. publicación del CONSEJO INTERAMERICANO DE SEGURIDAD.

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USO ADECUADO DE AEROSOLES

En las últimas décadas todos hemos notado cómo aumentan en nuestros hogares los productos en forma de aerosoles, tales como: pinturas, lacas para el cabello, limpiadores, etc.

La lista puede ser interminable. Casi a diario usamos alguna lata de aerosol, para insectos, muebles, ropa, y hasta sitios tan personales como las axilas y la garganta. La lata de aerosol es un envase muy práctico en la vida moderna.

Sin embargo, tenemos que estar conscientes de que la seguridad de estos productos ha sido muy discutida y que es esencial leer detenidamente las instrucciones de los fabricantes antes de usarlos.

Nada es perfecto, los científicos que han estudiado los efectos de esta descarga masiva de aerosoles en la atmósfera, han dicho que algunos de los productos químicos en forma de aerosoles están provocando graves daños al ambiente y poniendo en peligro la salud. Se refieren específicamente al fluorocarburo, que es una sustancia capaz de consumir las capas que proporcionan oxígeno en la atmósfera terrestre. Los fabricantes en la industria del aerosol empezaron hace años a modificar la fórmula de muchos productos aerosoles y a sustituir esa sustancia por otras. En la actualidad los fabricantes de estos productos manifiestan que los mismos son seguros si se usan estrictamente de acuerdo con las instrucciones. Y esto es algo de lo que quiero asegurarme que todos ustedes entienden. ¿cuántos de nosotros leemos las instrucciones en las latas de aerosoles?

Las latas de aerosoles tienen instrucciones y advertencias claras. Debe tenerse en cuenta que la utilización de estos productos en forma de aerosoles, presenta estos peligros principalmente:

Inflamabilidad. Muchos productos en aerosol, como por ejemplo, rociadores para cabello y pintura, son altamente inflamables, de manera que hay que obrar con cuidado. Nunca debe usarse un aerosol cerca de una llama producida por un fósforo, encendedor, vela, o una llama piloto, la cual pasa inadvertida con mucha facilidad. Las latas vacías de aerosol deben colocarse juntamente con residuos no inflamables.

Los expertos han dicho que la mejor forma para asegurar que no se produce una explosión, una vez que la lata ha sido deshechada, es abriéndole agujeros a ésta.  Pero esto no es muy recomendable, sino que sencillamente deben deshecharse estas latas en un lugar que no esté expuesto a ninguna fuente de calor, como el fuego o el sol;

Inhalación. Alguno  de nosotros hemos oído de casos de personas, que han querido provocar un estado de euforia inhalando intencionalmente las concentraciones de las latas de aerosoles. Esta es una práctica muy peligrosa, ya que se corre un gran riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Cualquier producto en aerosol se dispersa en partículas tan pequeñas que el inhalarlo resulta perjudicial para la salud. Siempre debe lograrse una buena ventilación cuando se usan aerosoles en interiores y nunca debe usarse en habitaciones pequeñas y cerradas.  Si debemos usar una pintura en aerosol por un tiempo prolongado, por ejemplo para pintar muebles, deben salir a tomar aire fresco periódicamente; y,

Quemaduras químicas; irritaciones oculares. Algunos productos en aerosol, especialmente insecticidas y muchos agentes limpiadores, son altamente tóxicos. Mientras se rocía con aerosoles es necesario cubrirse la piel y lavarse bien la parte del cuerpo expuesta.

Quiero mencionar en especial el cuidado que hay que tener con estos productos en referencia a los ojos. Los ojos son muy vulnerables a los poderosos productos químicos que salen de una lata de aerosol. Las personas que usan aerosol para el cabello deben proteger sus ojos. Antes de oprimir la válvula de cualquier lata de aerosol, es necesario asegurarse de que no se dirija hacia el cuerpo el chorro de la pulverización. Por ninguna razón se debe permitir que los niños usen aerosoles y deben mantenerse a los aerosoles alejados de los niños pequeños e instruir a los demás adultos en la familia sobre la forma correcta de usarlos.

Recordar que al igual que el fútbol, la cerveza y la televisión, los aerosoles posiblemente formarán parte de nuestras vidas por mucho tiempo. Usémoslos con precaución, aprovechando su beneficio pero asegurándonos de que no nos exponemos a los perjuicios que de ellos pueden surgir sencillamente por no seguir las instrucciones o por no tomarnos el trabajo de leer lo que los rótulos mencionan.

*Fuente “SUPERVISOR”. publicación del CONSEJO INTERAMERICANO DE SEGURIDAD.

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EL ALMACENAMIENTO ADECUADO EVITA ACCIDENTES

Hoy detallaremos el tema del almacenamiento adecuado de productos y materiales, pero desde el punto de vista del bienestar personal. Es decir, el almacenamiento que facilite nuestro desenvolvimiento y movimiento a través de la planta sin causarnos lesiones o provocarnos accidentes. Cuando almacenamos y colocamos materiales inadecuadamente estamos creando un peligro y aumentando grandemente la posibilidad de lesionarnos porque más tarde o más temprano lo que se ha hecho de forma incorrecta causará trastornos y traerá malos resultados.

Debemos almacenar los materiales y productos pensando en dos criterios: nuestro propio bienestar y la disposición adecuada de los productos. Vale decir que debemos hacer las pilas de materiales de acuerdo con el peso, el tamaño y el uso que se le da al material, poniendo por ejemplo, los más pesados abajo y los más livianos arriba. Los bultos o paquetes más grandes abajo y los más pequeños arriba. También tenemos que tener en cuenta los materiales que usarnos con mayor frecuencia porque sería totalmente ilógico que los pusiéramos debajo de los que usamos con menos frecuencia. Por lo tanto lo que quede arriba será lo que usamos más frecuentemente.

Después de haber clasificado los materiales o paquetes según su peso, tamaño y uso tenemos que colocarlos en sitios adecuados, lo que significa que no debemos almacenarlos en los pasillos donde puedan interrumpir el paso de personas o vehículos de la planta. Debe tenerse especial cuidado en no colocarlos delante de puertas y salidas de emergencia. En otras palabras, no podemos almacenar los materiales en cualquier lugar ni donde primero se nos ocurra o donde sea más fácil en ese momento.

Asimismo no debemos olvidar que es necesario identificar los productos o materiales e indicar el grado de peligrosidad de su contenido con letreros de precaución ya que esto proporciona orden y más importante aún, protección para nosotros mismos. Los productos o paquetes que estén dañados se deben almacenar por separado, nunca junto con los que están en buenas condiciones debido a que de esta forma prevenimos que se dañen los demás, que provoquen derrames y suciedad o que se produzcan golpes y lesiones al caerse al suelo.

En algunas ocasiones tenemos que hacer pilas de materiales diferentes o bultos y paquetes de distinta naturaleza porque no existe suficiente material del mismo tipo para hacer pilas separadas. En estos casos debemos escribir en la parte exterior del bulto o paquete el nombre de lo que contiene para así poder identificar el material fácilmente sin necesidad de abrirlo. Además, de este modo se pueden colocar los materiales convenientemente pensando en la frecuencia con que se los usa.

Las pilas de materiales no deben ser muy altas por varias razones. Entre ellas tenemos en primer lugar, que las pilas altas no son prácticas porque no podemos alcanzar los materiales que están arriba desde el suelo sino que necesitamos subirnos en escaleras y esto hace el trabajo más lento y complicado. En segundo lugar, porque las pilas muy altas pueden inclinarse a un lado u otro debido a la poca estabilidad lo que puede crear el peligro de derrumbe que, por consiguiente, puede golpear y lesionar, a veces gravemente. Y en tercer lugar porque si la pila se derrumba pueden dañarse o romperse los materiales, cosa que implica pérdidas materiales innecesarias que pueden llegar a ser cuantiosas.

Cada uno de los puntos tratados contribuye al bienestar general de todos los que trabajamos almacenando productos y materiales, si lo hacemos  adecuadamente estamos previniendo accidentes. No es mucho el esfuerzo que se requiere para ello, solamente es necesario realizar el trabajo correctamente, según las normas establecidas y con un poco de sentido común, así estaremos cumpliendo con nuestro trabajo y además con la prevención de accidentes.

*Fuente “SUPERVISOR”. publicación del CONSEJO INTERAMERICANO DE SEGURIDAD.

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LOS INCIDENTES SON ADVERTENCIAS

Es conocido que los accidentes son provocados por nuestros propios errores, nuestras negligencias o por no cumplir con las normas de prevención de accidentes.  También provocamos otros accidentes que denominamos incidentes (o casi accidentes) ya que generalmente nadie resulta lesionado ni se produce ninguna pérdida considerable. Sin embargo, los incidentes son una advertencia de que algo anda mal y de que existe algún peligro o condición que necesita ser corregida.

Probablemente, la mayoría de los accidentes que no causan lesiones (los incidentes) son los que se producen con mayor frecuencia. Por ejemplo, si se cae un objeto pesado a nuestro lado, puede que nos lesione un pie, pero puede que no suceda así.  En caso de que no nos lesione lo llamamos incidente, si llega a lesionarnos lo consideramos un accidente. Algunas veces encontramos que en el almacén de la planta se han apilado ciertos materiales en forma desordenada y que durante la noche éstos se han caído debido al almacenamiento inadecuado. Si hubiera habido alguien allí en ese momento, seguramente hubiera resultado lesionado.

Aunque los incidentes no provocan lesiones, son una advertencia que debemos tomar en cuenta porque indica que hay una condición o un error que debe ser corregido para evitar que se repita y se llegue a convertir en un accidente que provoque lesiones o que cause daños a la propiedad.

¿cuál es el factor que realmente puede convertir un incidente en un accidente? Generalmente el factor que determina que se convierta en un accidente es el tiempo, simplemente una fracción de segundos puede ser responsable de la situación. Piensen que en menos de un segundo pueden producirse una serie de hechos que cambien el curso de nuestras vidas, incluso llevarnos a la muerte.

Supongamos que hay un derrame de aceite en el suelo y que uno de nosotros lo ve, lo esquiva y no pasa nada. La próxima persona que pasa por el lugar no ve el derrame, lo pisa, resbala y casi se cae, pero logra restablecer su equilibrio. Sin embargo, un poco más tarde pasa por el mismo lugar una tercera persona que tampoco ve el derrame en el suelo, lo pisa, resbala y se cae porque no pudo controlar el equilibrio y el resultado es una fractura del brazo. La conclusión es bastante obvia, el peligro que advirtió la primera persona ocasionó un incidente para la segunda, pero no se corrigió y, por consiguiente, la condición quedó igual provocando finalmente un accidente con lesión en la tercera. Puede ser que el peligro que nos advierten los incidentes lo determine nuestra propia actitud, nuestro orden y limpieza, nuestras herramientas o que no cumplimos con las normas establecidas. Los incidentes nos indican claramente que algunos hábitos de trabajo son inadecuados e ineficientes. Ignorar   las condiciones que representan peligros potenciales, es proporcionar la posibilidad de que se produzcan accidentes.

Por eso para finalizar es importante recalcar que para el bienestar de todos, debemos estar siempre alertas y corregir toda situación peligrosa que observemos, si no podemos hacerlo por nuestros propios medios, debemos informarlo para que la corrija la persona indicada. Es necesario que mantengamos los ojos muy abiertos y las mentes muy despiertas para descubrir los peligros y no permitir que los incidentes se conviertan luego en lesiones serias y daños. Recordemos siempre que los incidentes son advertencias de los peligros que nos rodean.

*Fuente “SUPERVISOR”. publicación del CONSEJO INTERAMERICANO DE SEGURIDAD.

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CÓMO USAR UNA MÁSCARA DE GAS

Es muy importante que todo trabajador que tenga que usar una máscara de gas sepa cómo hacerlo correctamente.  La parte más importante es saber cómo colocársela.  Si no se la coloca correctamente servirá de muy poco. En realidad será más el daño que ocasione que el bien. Si se piensa que se la ha colocado correctamente y no es así, se estará expuesto a gases o vapores tóxicos, de los cuales se cree que se está protegido.

Lo primero que hay que hacer, cuando es necesario colocarse una máscara de gas (si se está en un lugar contaminado), es restringir la respiración. Hay que respirar con la parte de arriba de los pulmones en forma corta y superficial.  Si se está cerca de la máscara y se puede dejar de respirar completamente hasta colocársela mucho mejor, pero si hay que caminar una cierta distancia para alcanzarla entonces habrá que respirar, pero como se dijo anteriormente “en forma correcta y superficial y con la parte de arriba  de los pulmones”.

Lo primero que se debe hacer con la máscara si se la ha sacado de su estuche, es verificar que el sello de cánister se encuentre intacto.

Luego hay que tomar la pieza facial de la máscara de gas con ambas manos y colocar los pulgares dentro de las tiras para la cabeza y si se puede, dejar que los otros dedos de las manos queden fuera de las tiras y sobre la pieza facial.

Estirar la máscara a fin de que quede un bolsillo grande para la barbilla. Colocar la barbilla en el lugar correspondiente y tirando hacia arriba poner las tiras sobre la frente y sobre la parte de atrás de la cabeza. Luego tirar de las tiras hasta que queden ajustadas.  Ajustar las tiras de las sienes para que también queden ajustadas.

Una vez que se ha hecho esto hay que probar la pieza facial para asegurarse de que está bien apretada. Para hacer esto hay que colocar las manos sobre la válvula de escape o retroceder el tubo a fin de que cierre  completamente, luego exhalar  el aire que se tiene en los pulmones.  Si la máscara ajusta bien al salir el aire la pieza facial aleteará sobre los bordes de la mejilla, la frente y debajo de la barbilla.

Una vez  que se ha probado el ajuste de la pieza facial es necesario probar la hermeticidad del resto de la máscara. Hay que ver si la juntura entre el tubo y el cánister es hermética y también si la juntura entre el marcador de tiempo (si la máscara tiene uno) y el tubo o cánister  y el tubo, es hermética.

Para hacer esto hay que colocar las manos sobre el agujero de absorción del cánister.  Este se encuentra en el centro de la parte de abajo del cánister, de donde se ha sacado el sello al principio de la demostración. Colocar  la mano sobre este agujero e inhalar fuertemente.

Si todas las conexiones son herméticas la pieza facial se “desplomará” contra la cabeza. Si no sucede esto hay que inspeccionar todas las junturas entre el tubo y el cánister o entre el cánister y el marcador de tiempo.  Estas junturas pueden ser ajustadas  fácilmente con los dedos.

Una vez que se ha hecho esta demostración será conveniente colocarse y ajustarse el estuche para llevar el cánister.

Si la máscara ha sido colocada sobre el usuario en un área no contaminada y hay que entrar a un área contaminada, se tendrá tiempo para ajustar el estuche para llevar el cánister.  Una vez que se ha hecho esto el procedimiento para probar la máscara para ver si está bien ajustada y si no hay pérdidas, es el mismo que el descrito anteriormente.

*Fuente “SUPERVISOR”. publicación del CONSEJO INTERAMERICANO DE SEGURIDAD.

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CUIDADO CON LOS INTERRUPTORES

Generalmente una de las primeras cosas que se nota al entrar en una fábrica, taller o compañía de electricidad es el letrero “peligro”. Si contáramos los lugares en el cual está colocado este letrero, no cabe duda que descubriríamos que más de media docena están relacionados con la operación y control de la corriente eléctrica. Muchos de estos letreros que han sido colocados para nuestra protección están relacionados con una lesión grave o aún una muerte.

Hay una atracción particular hacia los interruptores eléctricos,  cuanto más alta es la tensión más grande es la atracción. Es posible que la atracción esté relacionada con nuestro cariño instintivo hacia la fuerza y nuestro deseo inconsciente de lograr que “sucedan cosas”.  Es probable también que no sea nada más que nuestra curiosidad insaciable la que nos atrae a los interruptores. Es posible también que lo que nos impulsa a tocar un interruptor prohibido es el deseo de “ahorrar tiempo”.

El mover un interruptor puede poner en funcionamiento a una máquina, causar un incendio desastroso o aun encender una carga de dinamita, iluminar una habitación o taller y aún matar a un hombre.  Un interruptor eléctrico operado adecuadamente puede ser muy útil en un determinado momento y en otro causar un daño incalculable.

Todos conocemos la historia del trabajador que trabajaba en una máquina que funcionaba con un motor. El disyuntor de la línea principal que proveía la energía a esta máquina, saltó debido a una sobrecarga. El operario de la máquina fue a la sala de controles y volvió a colocar el disyuntor. Inmediatamente volvió a saltar, ya que la línea estaba todavía sobrecargada y una chispa que saltó el disyuntor (del tipo antiguo) le causó una quemadura en el ojo izquierdo, que dio por resultado una incapacidad de alrededor de diez días.

Estas cosas suceden tan a menudo que la mayoría de las compañías establecen reglas y se dan instrucciones para evitarlas. Pero en el caso relatado, el trabajador olvidó las reglas y las advertencias y pensó que podía correr el riesgo. Lo que no pensó es que casi pudo haber perdido un ojo.

Este operario no tenía por qué tocar el conmutador. Solamente hubiese necesitado unos pocos minutos para llamar al supervisor o bien a un electricista. Un minuto de recapacitación podría haberle salvado muchos días de dolor.

Se ha dicho que la electricidad es parte de la vida moderna, pero demasiada electricidad es la base de la muerte.

El electricista entrenado no corre ningún peligro, ya que sabe dónde se encuentra la corriente, qué es lo que debe hacer y cómo debe hacerlo en el momento en que lo quiere realizar.  Cualquier otra persona que se entremeta aun con tensiones moderadamente bajas está poniendo su cabeza en la “guillotina”.  Los hombres más valientes son generalmente los más cuidadosos.  Estos trabajadores son los que saben que los letreros que se colocan cerca o arriba de los interruptores deben de ser observados siempre.

El prestar atención a todos los letreros colocados cerca de los interruptores eléctricos puede evitar consecuencias muy serias.  Debemos recordar que la “electricidad, generalmente, no da más de una oportunidad”.

*Fuente “SUPERVISOR”. publicación del CONSEJO INTERAMERICANO DE SEGURIDAD.